Parte de los ‘papeles de Salamanca’ se entregan a sus propietarios en Cataluña

Un buen número de particulares y entidades, entre las que se encuentran UGT de Catalunya, ERC y PSUC han recuperado este lunes los documentos que les confiscó el franquismo entre 1938 y 1939. Estos “papeles de Salamanca” estaba custodiada desde hace seis años en el Arxiu Nacional de Catalunya (ANC) de Sant Cugat para su clasificación y digitalización. Se ha devuelto a sus en un acto presidido por el conseller de Cultura de la Generalitat, Ferran Mascarell, y al que han asistido hijos y nietos de los propietarios. Se han entregado 85 fondos, de los cuales 25 son fondos de asociaciones y entidades; 21, de personas físicas, y 39 de partidos y sindicatos, y ahora los propietarios podrán decidir si llevársela con ellos o dejar que los custodie el ANC.
La gran parte del contenido de los fondos documentales son estatutos, carnés de militantes, ficheros, actas de reuniones, boletines y otros documentos, tanto de órganos centrales como de numerosas agrupaciones y comités de toda Cataluña.
Mascarell ha expresado su satisfacción por participar en un "acto de afirmación democrática" que recupera la memoria individual y colectiva de Catalunya, y en este sentido ha remarcado que los pueblos que saben mirar hacia el pasado son los que mejor pueden afrontar el futuro.
El secretario general de UGT de Catalunya, Josep Maria Álvarez, ha recogido la documentación del sindicato y en nombre de las entidades expoliadas ha asegurado que a pesar de ser un día "memorable" la alegría no es completa por faltar documentación por devolver y por seguir personas desaparecidas sin identificar. El líder de ICV, Joan Herrera, ha recogido la documentación del PSUC y ha asegurado que la devolución es "el retorno de parte de la historia del país", aunque también señaló que la gran parte de los legajos se quedarán en el Arxiu Nacional. El líder de ERC, Oriol Junqueras, ha lamentado que aunque los agravios a Catalunya se produjeron en pocos meses, la recuperación de los documentos ha tardado demasiado, y ha culpado de ello a la propia democracia española.