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Miércoles, 13 Mayo 2015 00:00

Salamanca: Los papeles inéditos de Mauthausen del CICR

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Se acaban de cumplir 70 años de la liberación del campo de concentración de Mauthausen el 5 de mayo de 1945, donde murieron 8.775 españoles a manos de los nazis. Tantos años después, unos documentos hasta ahora inéditos relatan la angustiosa búsqueda por parte del Comité Internacional de la Cruz Roja (CICR) de los miles de españoles trasladados a este campo de exterminio. La documentación apenas ha sido consultada por los historiadores, a pesar de haber sido donada hace años a España y encontrarse depositada en el Centro Documental de la Memoria Histórica de Salamanca. El papel del CICR en el holocausto judío ha sido muy estudiado por los historiadores. Estos papeles pueden dar luz a lo que hicieron respecto al exterminio de los españoles.
 
La historia que cuenta estos papeles va desde las primeras informaciones sobre el traslado de españoles desde los campos de concentración franceses donde se refugiaron tras la guerra civil y termina en la lista oficial de los miles de españoles que murieron en Mauthausen, Gusen y Quarz. El Comité Internacional de la Cruz Roja es la institución neutral que puede visitar a los prisioneros en las guerras, si los contendientes lo permiten, para garantizar entre otras cosas su integridad física y el contacto con sus familiares, gestiones que fueron vanas en este caso. Los documentos que ven la luz por primera vez aquí hablan por sí solos de esta parte de la historia de Mauthausen. El más estremecedor, sin duda, es el informe que hace un prisionero tras la liberación del campo sobre la suerte de los miles de españoles que pasaron por Mauthausen. Ahí contó que eran miles, que de unos 10.000, sólo sobrevivieron 1.150. O que, tras trabajar hasta la extenuación y ser considerados inválidos miles de ellos “fueron eliminados por múltiples procedimientos”. Pero antes hay otra documentación para reconstruir la búsqueda de los españoles perdidos de Mathausen.
 
—19 de diciembre de 1941. Alguien recoge en un listado escrito a mano: “Llegada al campo de Mauthausen el 19-12-41″. Debajo, todos tienen nombres y apellidos españoles. Parece que el CICR no tuvo hasta años después este listado manuscrito, como se verá más abajo. El folio comienza por un español de apellido Esparcia, de Hellín, el nombre de sus padres y en la mayoría de los casos su última dirección, además de información sobre la unidad militar en la que estaba encuadrado. La hoja contiene los datos de 52 reos.
- 1942. Comienza la deportación a este campo de exterminio. Un informe se dirige a la atención de la dirigente del CICR, Frick-Cramer, sobre los civiles españoles prisioneros en Alemania. Al final de este documento se descubre que la investigación se realiza porque, desde octubre de 1941, el CICR no recibe más respuestas a “las averiguaciones que habíamos enviado directamente al comandante del campo de Mauthausen ni a los mensajes de la familia que habíamos enviado a los internos”.
 
El recuento señala que las autoridades alemanas consideran civiles a 615 personas y que 217 de ellos se encuentra en Mauthausen. Las cuentas que tiene el CICR elevan la cifra de civiles en poder de los alemanes a 653. Este organismo neutral planea fichar a estos españoles con todos sus datos exactos, lo que más tarde se comprobará que es imposible. El CICR  había conseguido información sobre los considerados como prisioneros de guerra, no como civiles, a través de los comandantes de estos campos. El informe señala que “cada vez que hemos escrito a uno de los ‘Stalag’ (campos de prisioneros) mencionados arriba, el comandante nos ha informado que el prisionero había sido transferido a Mauthausen“. Sólo ha través de un “hombre de confianza ” en uno de estos ‘stalag’ saben que son unos 1.400 los que han sido enviados.
 
El CICR tiene, por lo tanto, una investigación en marcha. El informe sigue con un epígrafe: “Suposiciones” en el que manejan la hipótesis de que “la mayor parte de los españoles” de los que “estamos sin noticias”, se encuentran en Mauthausen.
 
—10 de mayo de 1943. Se intenta tener controlados cuántos españoles están internados en los campos franceses. De hecho, no tienen controlados todos los campos. El CICR intenta aclarar un asunto clave: “si los españoles internados en Francia son considerados ahora como internos civiles por las autoridades francesas”.
 
—24 de mayo de 1943. El servicio español escribe a una de las responsables del CICR sobre los españoles prisioneros en Alemania. En el informe se da cuenta de dos listas que se han confeccionado con las peticiones de las familias recibidas desde diciembre de 1942 y que se adjuntan a continuación. El servicio español cree que hay muchos más y que cada día reciben cartas interesándose sobre más españoles que podrían estar prisioneros en Alemania. También informa que desde marzo de 1943 no reciben respuesta de sus peticiones de información a la Cruz Roja alemana y que antes sólo han recibido “un número restringido de respuestas”. La información que tiene es de sólo 333 prisioneros en Mauthausen (había, como se ha dicho, miles) 3 en Dachau y 83 en manos de la Gestapo. El listado, advierten, viene de informes de 1940 y 1941 con información de la Cruz Roja alemana, los comandantes de Mauthausen y de las peticiones de familiares y cartas de los mismos prisioneros. Después de 1942 investiga sin éxito qué ha pasado con 379 casos de prisioneros.
 
—28 de octubre de 1943. Los familiares de los españoles prisioneros en Mauthausen intentan mandarles paquetes de ayuda. Entre los solicitantes se encuentra la mujer de un prisionero que tras la liberación alcanzará gran protagonismo, Fidel Ramos.
 
—13 de enero de 1944. Un informe cuenta las gestiones sobre civiles españoles que fueron tomados como rehenes por los nazis en la localidad francesa de Villeurbanne. Las familias se interesan por su suerte y sólo se conoce, por la investigación del CICR sobre el caso, que un joven español de 19 años ha sido enviado a Mauthausen.
 
—27 de julio de 1944. Un año antes de la liberación del campo, un pequeño resumen sobre la información interna que maneja el CICR señala ya la primera grave alerta sobre el exterminio de españoles. “No conocemos la situación actual de los españoles en Mauthausen” comienza el extracto de una conversación. El CICR maneja pequeños informes en los que aparece que algunos han sido enviados a la Gestapo, pero que son incluso de 1940. “Muchos internos probablemente han fallecido”, dice el documento. Sin embargo, mientras los muertos se contaban ya por miles, el CICR solo tenía conocimiento de 300 fallecidos. Y en sus ficheros sólo tienen noticia de 400 españoles en Mauthausen, 19 en Oranienburg, 10 en Dachau y 2 en Buchenwald. La realidad estaba muy lejos de ésto.
 
—2 de diciembre de 1944. Es un documento único. Es una nota fechada en Berlín por el delegado del CICR. Sus cinco líneas se refieren únicamente a la lista de españoles en Mathausen. Aún estaban completamente perdidos. Tras dar cuenta de que se envía una lista de los españoles que fueron capturados como prisioneros de guerra franceses e internados en Mauthausen en 1941, la nota dice que “según ciertos informes, parece que los españoles estarían todavía vivos hace algunos meses en ese mismo campo”.
 
—26 de enero de 1945. Un largo listado recopila los prisioneros de guerra españoles que estaban encuadrados en el ejército francés que luchó contra los nazis.
 
—24 de junio de 1945. Una explicación del servicio español que realiza su trabajo sobre los prisioneros españoles, poco más de un mes después de la liberación señala que en esa fecha se dedicaba casi exclusivamente a poner orden y contrastar las listas de liberados y fallecidos en Mauthausen. La nota da cuenta de una lista “oficiosa” de los fallecidos donde figuran las direcciones completas de su familia. Esta lista fue confeccionada a mano por un prisionero y no forma parte de la conocida documentación oficial que salvaron algunos de los españoles que trabajaban en los servicios de administración del campo. Los miembros del CICR, según la nota, están desbordados en su trabajo de responder a las demandas de los familiares.
 
—24 de julio de 1945. Una pequeña nota remite a un miembro de la dirección del CICR en Suiza, Madame Frick-Cramer, la copia y la traducción de un informe realizado por un interno español que ya le comentaron diez días antes. Es un documento muy importante. La nota señala que “este informe es le primero detallado que habíamos recibido sobre el campo de Mauthausen”. A mano, aparece el nombre del exinterno y su destino posterior: “Fidel Ramos Caballo llegó a su Suiza a finales de septiembre de 1945″.
 
—24 de julio de 1945. A continuación de la anterior nota, aparece el informe en algo más de un folio. “Informe de Fidel Ramos Caballo (español) ex-interno en el campo de Mauthausen. Actualmente en el centro francés de repatriación número 2 Bregenz. Transmitido por la Delegación del CICR En St Margrethen el 18 de julio de 1945″.
 
El informe es crucial y su contenido es digno de reproducirse. El relato informa de todos los españoles que entraron en Mauthausen. Fidel Ramos cuenta la historia desde el principio: “Los españoles republicanos refugiados en Francia en febrero de 1939, fueron encuadrados en compañías de trabajadores y agregados a los batallones de ingenieros franceses para la construcción de fortificaciones al este de la “Línea Maginot” y a lo largo de la frontera belga y frontera italiana. Aproximadamente 70.000 hombres”.
 
Ramos sigue con su relato que se convertirá en el primer informe oficial que tuvo el CICR de lo que le pasó a los españoles, a esos que no encontraba este organismo, con los primeros cálculos aproximados, pero que se acercaron prácticamente a los números que luego fueron oficiales. Fidel Ramos cuenta el destino trágico de unos españoles que pasaron de la guerra civil española a campos de refugiados en Francia, a vivir la Segunda Guerra Mundial hasta caer en manos de los nazis. Ramos relata que “trece compañías de trabajadores españoles fueron hechas prisioneras en el cerco de Dunkerque el día 4 de junio de 1940: unos 3.200 hombres. 2.000 hombres fueron internados en el Stalag VIII C (Sagan – Alta Silesia) y el resto llevados directamente al campo de concentración de Mauthausen.”
 
El informe sigue contando los 40 españoles que fueron sacados por la Gestapo de otro campo a finales de septiembre de 1940. Hay un asunto clave. Los españoles fueron tratados primero como prisioneros de guerra, con lo que, en principio, tenían cierta protección por los convenios internacionales. Más tarde los alemanes dejaron de clasificarlos como tales.
 
Tras varias expediciones, a finales de 1942 ya había en Mauthausen unos 8.000 españoles, según Fidel Ramos, la mayoría trasladados al subcampo de Gusen, dependiente del primero. Fidel Ramos relata el horror. A comienzos de 1943, en un periodo de tiempo muy pequeño, “sólo quedaban de estos 8.000, 420 vivos”. Y cuenta lo que pasó. “El resto, a causa del régimen de vida en el campo, pasaron a la categoría de inválidos y eliminados por múltiples procedimientos”.
 
Al establecerse la industria de guerra, llegaron más españoles, que sumaron unos 10.000. “El día 5 de mayo de 1945 fueron liberados 850 españoles del campo de Gusen y 300 de Mauthausen. Es decir: De un total entrados 10.000 dio un total de salidos de 1.150″ (sic). Ramos alerta de que también se llevaron a españoles de las compañías de trabajadores a otros campos como Dachau, Buchenwald, Saxenhausen, Melk, etc.
 
Luego, el exprisionero relata el recorrido de los supervivientes del sitio de Dunkerque hasta llegar a Mauthausen y también de varios campos militares. Además, cuenta cómo en 1943 se formaron en Mauthausen comandos especiales para la industria de Guerra, que fueron trasladados a Steyr. De 3.000 españoles que se enviaron, sólo regresaron 290 al campo de Gusen en marzo de 1945.
 
Por último, Ramos informa al CICR que unos 600 españoles ya han sido repatriados tras la liberación y que el resto están “diseminados por la región de Linz, Steyr, Munich, y otros en la zona ocupada por los rusos”.
 
—3 de junio de 1946. La dirección del CICR envía a su servicio ibérico la “lista de deportados, fallecidos en el campo de concentración de Mauthausen”. Es la lista oficial del y las fichas personales con las que trabaja el CICR. La nota enviada relata que “esta lista se ha establecido sobre la base del registro oficial de los fallecimientos del campo de concentración de Mauthausen, registro que ha sido puesto a nuestra disposición por un exdeportado que ha podido salvar estos documentos en el momento de la liberación del campo. Se puede considerar estos cálculos como exactos”. La nota señala que el servicio ibérico debe llevar un ejemplar de esta lista a su archivo oficial.
 
—6 de febrero de 1946. La pulcra y fría lista mecanografiada de los españoles que murieron. “Liste de déces del Kdos de Gusen et Quarz (Camp de Mauthausen) Nationalité: espagnole” reza su encabezamiento. 82 folios con unos 50 fallecidos en cada uno de ellos. En total, unos 4.000 fallecidos sólo en estos campos, incluidos, al final del listado, los de Dachau. Todos con su fecha de nacimiento y de su muerte. El primer español en la lista se llamaba Olegario. El último, Francisco.
 
—25 de septiembre de 1946. Una nota hace un recuento de los españoles prisioneros en una recopilación de cada una de las listas que recibió el CICR: 3.883 en Mauthausen y 133 en Dachau.
 
Por Javier Otero
 
http://blogs.tiempodehoy.com/preguntarnoesofender/2015/05/12/los-papeles-ineditos-de-mauthausen/
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